domingo, 10 de junio de 2012

El telescopio

5 de junio
Hay algo extraño en el aire, una especie de electricidad que tiene a los gatos tensos y a mí con un sentimiento de agitación y fastidio, que no sé por qué ni cómo quitármelo. Al menos el fin de semana está cerca; desde que comenzaron las clases no había podido ir a acampar con Daniel y Luis, ya es hora de alejarme un rato de la ciudad.

9 de junio 
Acampar fue una buena idea después de todo, el cielo se despejó esa noche y pudimos ver las estrellas, aunque lo único que supe identificar es el cinturón de orión; platicamos un rato, principalmente de la escuela y de viejas. También supuestamente algo extraño pasó, mis amigos me dicen que me perdí en la sierra por un par de horas y que no se dieron cuenta cuando regresé porque ya que habían dejado de buscarme y regresado a la tienda yo ya estaba en mi sleeping dormido; No recuerdo nada de eso pero a como es Luis seguramente se lo inventó, además todos estuvimos tomando y nos pusimos medio pedos. 

14 de junio 
Hasta la madre de la escuela pero ya terminaron los finales. En unos días pienso buscarme un trabajo para ir ahorrando para el viaje que andamos planeando de mochilazo a Europa, no llevamos ni la mitad de lo planeado, en parte porque nos lo gastamos en cheve y salidas los fines, pero ay va la cosa.
Sigue esa atmósfera extraña en la ciudad aunque creo que ya casi me acostumbro a ella, ando bien mientras estoy ocupado pero batallo para dormirme y no descanso mucho, dicen que es la presión atmosférica y mamadas así pero quién sabe. Por lo pronto mañana voy a ayudarle a Daniel con su carro, necesita mantenimiento y mi papá tiene herramienta para eso.

16 de junio
Daniel tenía un mugrero en su carro pero ya quedó, le dije que con un cartón quedábamos tablas. Hoy pasaron en un noticiero un video donde supuestamente unas vacas estaban siendo abducidas por aliens, se veía muy real pero qué mamada, pensé que esas cosas nomás salían con Maussan, no en noticieros que se suponen son serios; Aunque ya no me debería sorprender, si la gente se cree todo lo que sale en La rosa de Guadalupe, porqué no mostrar en un espacio serio un video de vacas y extraterrestres, háganme el chingado favor. De jodido se hubieran secuestrado a la bola de políticos ratas que hay en el país, eso sí hubiera estado más interesante.

19 de junio
Ayer me mareé bien cabrón, empezó con un zumbido en los oídos y luego, suelo. Supongo me desmayé por un par de horas porque no recuerdo nada, lo bueno es que estaba solo en la casa así que al menos nadie supo, son muy exagerados con eso de la salud y para qué preocuparlos. Debió ser porque no desayuné ni comí por andar terminando las cosas que me encargó mi papá, se me fue el pedo esta vez.


21 de junio
Hoy caminando por Morelos me empezaron a hablar unos tipos de que la venida de los maestros intergalácticos ya viene y que me debo preparar para recibirlos y formar parte de ellos y no sé qué más. Por eso me gusta esa calle, siempre me encuentro a cada pinche loco aquí; y hasta eso estaba interesante su cotorreo, dicen que en una semana van a llegar con sus naves y que lo supieron por las coordenadas que dejaron en los plantíos de trigo en Tula de Allende hace unos meses, que hasta salió en las noticias para que los contactados supieran y se alistaran. Estaría chingón que vinieran los marcianitos a conquistarnos, total, ¿Qué tan peor se pueden poner las cosas?

25 de junio
No fue una buena noche, me empezó a doler la cabeza ojete y después de tomarme unas pastillas traté de dormir. No recuerdo mucho de mi pesadilla, sólo la sensación de estar flotando en un cuarto blanco y que unas manos abrían mi cuerpo y sacaban algo, no me dolía; pensándolo bien, no sé si es normal que nunca sienta dolor cuando sueño. Me desperté a medio día sudando, y más que nunca, sentía esa inexplicable tensión. El resto del día no pude hacer nada, me la pasé en la sala viendo la tele y tratando de no formar ni un pensamiento, que el dolor de cabeza no se me había pasado. Hasta ahorita pude levantarme y escribir un poco antes de dormir, espero no volver a soñar lo mismo.

26 de junio
Estuve buscando en una página algún trabajo de medio tiempo, creo que lo más probable será que entre a una de esas empresas de telemarketing, para andar jodiendo a la gente con que compre cosas que ni necesita ni quiere, se me hace que pagan decente por la joda. Ya Luis me dijo que también lleva algo guardado de lo que ha ayudado con el negocio de su mamá, Europa ya no está tan lejos.
Daniel está organizando peda en su casa el fin de semana y va a invitar a Monica, hace chingos que no sé de ella y no sé si estará la cosa tensa, y pues, a ver qué.
El dolor de cabeza ya es casi imperceptible pero sigue ahí, que -otra vez- es por un cambio en la presión atmosférica, yo ya sólo quiero que se me quite.

27 de junio
Mañana tengo la "entrevista" en Teleperformance, como si el proceso de selección estuviera tan cabron. Daniel me contó que nada más te dan una plática y si te convence entras a entrenamiento, así de fácil. 
Por cierto, llevamos a los gatos con el veterinario, se pusieron loquísimos ayer y no supimos por qué, de hecho apenas y pudimos meterlos en la jaula. El veterinario dijo que les iba a hacer análisis y a mantener en observación uno o dos días, mencionó que no eramos los únicos con mascotas comportándose así, que ya le habían llegado varios casos similares, supone que es algo que está en el ambiente pero aún no confirma nada.



Están aquí no puedo creerlo los locos de Morelos tenían razón no puedo creerlo Qué está pasando Esto no puede ser verdad Pero cómo pudiera ser mentira La nave es gigante es la chingadera más grande que haya visto está ahí en medio del cielo no es un puto efecto especial no hay cables no hay pantallas Cómo puede ser real Qué pasa con el sol Porqué oscurece Que mierdas está pasando Dios mio Dios mio no entiendo AAAAaAaaaaAh Soy yo Qué pasa como puedo ver mi cara desde mi estómago soy yo soy uno de ellos.



jueves, 31 de mayo de 2012

0 El loco

Te levantas sin apuros, sabes que tienes responsabilidades que cumplir, pero unicamente por hoy no te importan.
Caminas por el pasillo que da a la cocina, te encuentras tranquilo y hasta tarareando alguna canción de los Beatles. Preparas tu desayuno asi como te gusta: torrejas con mantequilla y miel extra, un poco tostadas. Recuerdas cuando tu mamá las preparaba para ti y eso te llena de un sentimiento cercano a la nostalgia. Te dan ganas de marcar el telefono pero desistes.
Comienzas tu desayuno, comes lentamente para disfrutar el crujido de cada pedazo, y su sabor de nuevo te deja con esa nostalgia sepia. Terminas y ni te preocupas por recoger los platos - Hoy no- te dices.
Caminas hacia la sala y te detienes para ver una vez más su foto, piensas que es tan bella y tan ella que sabes que siempre la vas a entender y sólo esperas que ella te entienda. Vas a tu cuarto y te vistes pausado, tanto que te toma media hora el terminar, pero eso no importa, hoy no hay prisa y sales a la calle con el sol bien arriba.

Tu cabeza se siente más despejada. Ya no eres el que eras ayer y estás tranquilo.

En tu camino te detienes en un parque y te sientas en una banca, piensas que hoy es un dia tan agradable y disfrutas del viento con olor a manzanilla. Sales del parque y te diriges, solamente hoy sin prisa, hacia el edificio donde tú trabajas. Saludas al guardia y tomas las escaleras. Subes un escalón, dos escalones, tres escalones, un piso, dos pisos, cuatro pisos, ocho pisos, hasta que llegas a la azotea. Te paras en la orilla y admiras la ciudad que se te presenta.

Recuerdas que alguien te dijo una vez que la vida es un viaje, piensas que esa persona diria que tu viaje es uno truncado. Y entonces saltas.

 

domingo, 13 de mayo de 2012

Stay hungry, stay foolish

Otro año ha pasado, ¿Qué puedo decir? Escribir aquí me cuesta cada vez más, no porque no lo disfrute, ya que comenzando es fácil sacar lo que usualmente ignoro, sino porque veo que escribo año con año con menos frecuencia. Al principio me decía que era porque no tenía tiempo o terminaba cansada, pero ahora eso ya no es excusa. Si bien no estoy completamente desocupada, hay bastantes horas libres que pudiera aprovechar y que ya que estoy aquí me pesa no hacerlo, porque eso me lleva a pensar que poco a poco me voy asentando en una comodísima rutina, y en turno voy dejando de soñar o ambicionar o querer, me hundo en la complacencia del mediocre.

Este ha sido un año estable, sin grandes cambios ni grandes dramas, y eso es bueno. Y comodo. Y aun así... Mi trabajo ya se tornó fácil, casi mecánico incluso. No debería dejar que me definiera, sin embargo lo hace. Y lo hace porque no tengo nada más, porque no produzco otra cosa. Aunque debo dejar en claro, no soy infeliz, de lo que me quejo es de que me falta, hay algo afuera que necesito y que aún no sé qué es, y lo que me pesa es que no estoy haciendo nada para descubrirlo. Pero este cuento es viejo, yo y mi pasividad somos antiguas amigas que rehusamos perder contacto. Y sé lo que tengo que hacer. Al menos en ese aspecto nunca necesité un psicólogo que me lo confirmara. Así que hay que celebrar otro año que se va y vivir el que le sigue, estoy cerca de lo que quiero, sólo necesito el empujoncito final. 


martes, 28 de febrero de 2012

Historia de las dos rocas

Había una vez, hace mucho tiempo, tanto tiempo que los nombres de las cosas aun eran nuevos y el hombre no había terminado de inventarlos todos- una mujer llamada Kalik. De cabello largo y negro que ondulaba con la más leve brisa, ella servía en la casa de una poderosa hechicera. Todos los días debía atenderla, limpiar su hogar y asistirla en sus estudios. El poco tiempo desocupado que sus actividades le dejaban, un par de horas durante el atardecer, usualmente lo aprovechaba para ver a Somat, un joven del pueblo vecino. Somat era amable y serio, robusto como los hombres de esos tiempos.
Verlos juntos era como presenciar una escena de la naturaleza, un frondoso árbol junto a su flor meciéndose placentera con el viento. En esas horas parecían mimetizarse con el bosque, casi sin moverse, hablándose quedito el uno al otro. Qué secretos se contaban nadie los pudo saber, no eran reservados con la gente del pueblo pero cuando se les preguntaba sobre el otro sólo sonreían levemente y con un extraño anhelo en los ojos evadían a la persona.


Los motivos de la hechicera nunca fueron claros, algunos dicen que fue la incompetencia de la muchacha, la hechicera era una mujer muy severa y caprichosa de vez en cuando, y las distracciones de Kalik fueron motivo de muchas horas de regaños y experimentos frustrados. Otros juran que fueron los celos; no por Kalik, que aunque era joven y hermosa, la hechicera si lo quería podía serlo aun más. Si eran celos lo eran por Somat, ya que lo único que la mujer no podía cambiar en el mundo eran los afectos, ni los suyos ni los ajenos.
La hechicera al principio no ponía mayor atención en ese muchacho taciturno que visitaba a su asistente, pero fueron los ojos de Kalik, tan intensos y a la vez apacibles cuando estaba con él, esa mirada fue el camino que la llevó a los ojos de Somat, profundos y sabios.

Pudiera decirse que la curiosidad fue el principio y la razón de todo, curiosidad por saber qué hacía Kalik en esas horas que no estaba a su lado, curiosidad por saber quién era ese muchacho al que ella parecía confiarle el alma, la curiosidad hizo que se acercara demasiado. Pero no trató de separarlos; el orgullo, parte integral de ella, nunca se lo permitió. Así que todo lo que se concedía hacer era mirarlos día tras día en uno de sus espejos.
Y Aunque al principio no lo notó, porque era un chispazo que desaparecía al distraerse, la furia fue creciendo lenta y constante, transformándola, hasta que no se pudo contener en su cuerpo.

Cual fuera la razón, la hechicera, una de esas tardes en las que el ocaso cubría al mundo de cobre y Kalik y Somat -juntos como todos los días- sólo eran unas sombras debajo de un fresno; con la rabia y el despecho desbordándose en los ojos, cantó uno de sus más terribles hechizos.
A los ojos de Somat, el cuerpo de Kalik se dividió; mientras una yacía en el suelo, la otra de piedra negrísima se erigía ante él, sin expresión, sólo su cabello de onix ondulaba con un movimiento sobrenatural. Ni siquiera se dio cuenta que él mismo estaba cambiando y creciendo, negro también, de roca y tierra, se había convertido en un gigante.

La hechicera, por un misterioso capricho, había dejado el cuerpo de Kalik intacto, su alma era la estatua negra que aparecía frente a Somat. Con un movimiento de su mano, hizo que la tierra se abriera, después suspiró en el oído de ella:

-Ve a mi jardín y sé su guardián.-

En el fondo del abismo, la hechicera había cultivado un oasis. Pocas veces se habían visto tantas maravillas juntas; ahí la mujer jugaba a ser creadora, rosas que luminecían en la oscuridad, enredaderas y arbustos de colores inexplicables, los frutos más dulces nunca creados.
Obedeciendo las palabras de la hechicera el alma de Kalik levitó hasta el fondo, no hubo cambios en su rostro de negro alabastro, ni siquiera una última mirada al que había sido su compañero. Somat con lo pesado que se había vuelto su cuerpo, no pudo evitar que descendiera. Entonces, asolado, tomó el cuerpo de Kalik y se dirigió al abismo. La hechicera le advirtió:

-No creas que porque tu cuerpo ahora es de roca soportará la caída, si decides ir tras ella, nunca podrás regresar.-

Somat no respondió, saltó al abismo, creció aún más de lo que lo había hecho, creció hasta convertirse en una montaña; entre sus manos estaba el cuerpo de Kalik, frágil e inerte, su cabello moviéndose furioso. El fondo del abismo estaba cada vez más cerca, Somat protegió el cascarón que una vez fue Kalik con todas sus fuerzas.
El impacto fue colosal, un titán había caído desde la superficie haciéndose pedazos, granito y tierra dispersándose. Lo que quedó no tenía forma alguna reconocible, excepto dos manos en forma de plegaria, dentro, guardada entre la tierra, el cuerpo de Kalik.

La estatua, que no se había movido en todo ese tiempo, volteó hacia su anterior cuerpo, y una lágrima que erosionaba su mejilla continuó recorriéndola y resquebrajando. El polvo que desprendió viajó hacia la carne humana. 

Algunos cuentan que la plegaria de Somat se hizo realidad y la mujer volvió a la vida, otros dicen que el alma de Kalik, al verse liberada, simplemente se dispersó para encontrar a su compañero. Nadie sabe la historia completa excepto la hechicera, y en todos estos años ningún hombre o creatura fantástica se ha atrevido a preguntarle, ¿Quién podría tener el valor de recordarle su hora más oscura?

jueves, 16 de junio de 2011

El sueño vive

Si estoy escribiendo esto es que los últimos vestigios de mi sueño han sido destrozados. Soñé que era una actriz y que ensayaba -y dormía- en un oscuro departamento con el resto de los actores. Fue de esas ilusiones que te convencen y devoran en su propio mundo. Recuerdo la boca de uno de mis compañeros, sentía su aliento en la mía, su olor llegaba a mi nariz, me di cuenta de que estábamos a punto de besarnos y el fluir del tiempo se estancaba en ese instante. Lo siguiente que reconozco es que alguien nos separa y después lo veo ensayar sintiéndome angustiada e insegura.
Lo que realmente me llamó la atención esa vez fue que cuando cuestioné la validez de la realidad - le pregunte a una actriz con la que aparentemente era amiga porqué no recordaba ni uno de mis diálogos ni lo que había ensayado todo ese tiempo- fue cuando dejé de estar en ese departamento y regresé a mi cama.

Y entonces tratas de conjurarlo de vuelta mientras te encuentras en ese estado languideciente de no en absoluto dormida ni tampoco completamente despierta. Aunque es imposible, la re
alidad y la mañana han entrado a tu cerebro. Te levantas preguntándote qué hubiera pasado si hubieras dormido tan sólo diez minutos más.



miércoles, 18 de mayo de 2011

La reflexión de cada año

Otro año y otro recuento, eso quisiera decir, pero en realidad no tengo ganas de rememorar lo que han sido estos últimos doce meses; he utilizado estos posts para hablar principalmente de mí y de lo que espero y temo, de lo que sé que no quiero ser y de qué no quiero olvidar, y eso ha estado bien pero quisiera por una vez hablar de los demás, bueno, de mí y de los demás. Creo que primero es necesario dar cierto contexto: recibí la invitación de un evento de exalumnas de la secundaria por medio de Facebook, ahí pude ver a las otras invitadas, eran mis compañeras convertidas ya en mamás y esposas. No me debió sorprender, pero lo hizo, hemos crecido y no supe cuando pasó, parece que no me doy cuenta de muchas cosas ultimamente o mientras más creo que sé al mismo tiempo llego a la conclusión de que no sé casi nada.
Y no sé porqué me estremece tanto verlas convertidas en señora de tal o sosteniendo a un bebé, sí, tienen niños, tienen esposos y no es que se los envidie pero ese es el problema... deb
ería? Qué no es parte de mi naturaleza el que mi reloj biológico comience a sonar cada vez más fuerte? Pero la idea de tener un bebé si bien en papel suena adorable, en la realidad para mí, en este instante, no lo es tanto, sé o me agarro a la creencia de que si tuviera un hijo planeado o no sería feliz, pero no me es necesario ahora, la vocación no ha llamado, pero bueno, veremos qué nos depara el siguiente año.

sábado, 29 de enero de 2011

Pecado original

There is special providence in the fall of a sparrow.
Hamlet

Le quebré el cuello a un pajarito. Mi abuela adoraba a ese canario de plumas cafés que le cantaba a su compañera todas las mañanas. Fue un juego inocente, la jaula podía dividirse en dos y él siempre buscaba cruzarla por ella, yo
encontraba divertido ver cómo se movía intrépido mientras la reja de metal se deslizaba; hasta que en uno de esos vuelos la reja se convirtió en guillotina. Primero un estremecimiento: abrí la jaula e intenté moverlo un poco, toqué su cabeza, era tan suave. Luego, por oleadas, llegó la culpa; subiendo subiendo hasta no soportar la idea de haber matado, nunca había sentido algo tan irremediable como su muerte, fulminante y absoluta, y ese nuevo sentimiento, ese que no había conocido hasta ese momento, una culpa primitiva que vino con el entendimiento del no retorno.

No miré atrás; corrí a mi cuarto y las lagrimas por fin se escaparon, primero una grande pasó por el contorno de mi mejilla, de ahí el resto se apilaba en mi lagrimal hasta desbordarlo. Lloré como nunca, no quería creer que por mi mano ese animal había dejado de existir, de que mis juegos acabaron con una vida. En la casa n
o se mencionó nada, simplemente hubo un pájaro menos.

Yo vivía con esta intensa culpa, ¿Se imagina usted lo que es escuchar a una conciencia que sabe lo que has hecho y hasta tu último pensamiento? Ya de adultos hemos aprendido a ignorarla y manipularla para que no sea molesta, p
ara que sólo intervenga en los momentos que nos conviene; Los niños no tienen ese tipo de filtro, así que no dejaba ir ese sentimiento, no puedo decir que ocupaba cada pensamiento mío pero siempre había algo en lo profundo de mi cabeza, algo punzante que no siempre tenía presente pero siempre me hacía sentir pesada e incómoda.

Recuerdo mi primera confesión, lo primero que le
dije al padre fue lo que creí era mi pecado más grande, pensé que me haría rezar un rosario entero, pero no, la fórmula de siempre: dos Padres nuestros y un Ave María, no dijo otra cosa. Yo me sentí aliviada pero no entera, esperaba deshacerme de esa carga que sentía pero faltaba algo que ni la confesión me pudo devolver, me seguía sintiendo sucia.

Así he pasado todo este tiempo ¿Que por qu
é le menciono todo esto? No lo sé, lo creí apropiado dadas las circunstancias. Han pasado muchos años desde que hice esa confesión y debo admitir que había perdido un poco la fe, pero tenía que decirle a alguien. Llovía mucho y no veía bien, ¡La niña se apareció de la nada! Sé que no debí huir pero cuando reaccioné mi pie estaba en el acelerador. ¿Entonces dos Padres nuestros y un Ave María?