jueves, 16 de octubre de 2008

Vamos a la casa

Nunca en la historia de mi vida esas palabras significaron tanto, no es solamente un 'ven a mi hogar', es 'quiero estar contigo a solas', 'quiero disfrutarte a solas y sólo para mí', 'quiero tocarte despacio despacio' Ahí sólo existimos los dos y la música, y cuando me lo dices, cerca, con tu boca en mi cuello, con un tono de insolente y de confiado y de tenerme segura y yo que no puedo, no puedo decirte que no, porque tu mano ya toma mi mano y nos vamos a la casa.

Porque con solo un querer los dos vengamos a ser, entre el placer y el pesar, extremos. - La dama duende